Separarse o divorciarse ya es una situación difícil. Pero si además existe una vivienda comprada a medias y una hipoteca pendiente, el conflicto puede convertirse en un problema económico serio: quién paga la cuota, quién vive en el piso, qué pasa si uno deja de pagar, cómo vender la vivienda o cómo salir del préstamo.
En García Degà Advocats, abogados en Granollers, ayudamos a parejas y exparejas que quieren resolver una vivienda hipotecada tras una ruptura. Nuestro objetivo es proteger tu patrimonio, evitar impagos, negociar una salida ordenada y, si no hay acuerdo, activar las vías legales para desbloquear la situación.
La idea clave es esta: el uso de la vivienda, la propiedad del piso y la deuda con el banco son tres planos distintos. Que una persona se quede viviendo en la casa no significa automáticamente que la otra quede liberada de la hipoteca. Y que una sentencia atribuya el uso de la vivienda tampoco cambia por sí sola lo que firmasteis con el banco.
Si la ruptura puede resolverse amistosamente, conviene revisar nuestra guía sobre divorcio de mutuo acuerdo en Granollers. Si lo que necesitáis es que uno se quede la vivienda compensando al otro, también será importante analizar la extinción de condominio en Granollers.
EN UN DIVORCIO, ¿QUIÉN PAGA LA HIPOTECA?
La respuesta depende de dos relaciones distintas: la relación interna entre vosotros y la relación externa frente al banco.
Frente al banco, lo importante es quién figura como deudor en el préstamo hipotecario. Si los dos firmasteis como prestatarios o deudores solidarios, la entidad puede reclamar la cuota a cualquiera de los dos si se produce un impago. El banco no queda vinculado automáticamente por vuestro divorcio, convenio o acuerdo privado si no ha aceptado expresamente modificar el préstamo.
Entre vosotros, la carga económica puede distribuirse según el porcentaje de propiedad, lo pactado en convenio, lo establecido en sentencia o lo que se haya acordado válidamente. Pero ese reparto interno no impide que el banco reclame si la hipoteca deja de pagarse.
Por eso, dejar de pagar “porque ya no vivo allí” suele ser un error grave. Puede generar intereses, comisiones, reclamaciones judiciales, inclusión en ficheros de morosidad, ejecución hipotecaria y daños en tu solvencia futura.
USO DE LA VIVIENDA Y PAGO DE LA HIPOTECA NO SON LO MISMO
En un divorcio o separación, puede atribuirse el uso de la vivienda familiar a uno de los progenitores, especialmente si hay hijos menores. Pero esa atribución de uso no equivale automáticamente a adjudicar la propiedad ni a liberar al otro de la hipoteca.
Esto genera una situación muy frecuente: una persona no vive en la vivienda, pero sigue apareciendo como copropietaria y deudora hipotecaria. Si la otra parte no paga, el banco puede reclamar igualmente.
Por eso, cuando existe hipoteca, el convenio regulador o la estrategia de divorcio debe tratar con cuidado:
- Quién usa la vivienda.
- Quién es propietario y en qué porcentaje.
- Quién paga la hipoteca mientras no se venda o adjudique.
- Qué ocurre si uno deja de pagar.
- Si se venderá el piso.
- Si uno se quedará la vivienda.
- Si el banco acepta liberar al otro deudor.
Un convenio mal redactado puede dejarte años vinculado a una deuda sobre una vivienda en la que ya no vives.
OPCIÓN 1: VENDER EL PISO Y CANCELAR LA HIPOTECA
La venta del piso suele ser la solución más limpia cuando ninguno de los dos quiere o puede quedarse con la vivienda. Se vende el inmueble, se cancela la hipoteca con el precio obtenido y, si queda sobrante, se reparte según corresponda.
Esta opción permite romper definitivamente el vínculo patrimonial y financiero, siempre que el precio de venta cubra la deuda pendiente.
Para hacerlo bien, conviene pactar:
- Precio mínimo de venta.
- Agencia inmobiliaria, si se contratará.
- Quién paga gastos hasta la venta.
- Cómo se reparten IBI, comunidad, seguros y derramas.
- Qué ocurre si aparece una oferta razonable.
- Plazo máximo para vender antes de valorar acciones judiciales.
Si uno de los dos bloquea la venta sin motivo razonable, puede ser necesario enviar un requerimiento formal y valorar la división de cosa común.

OPCIÓN 2: QUE UNO SE QUEDE EL PISO MEDIANTE EXTINCIÓN DE CONDOMINIO
Si uno de los dos quiere quedarse con la vivienda, la solución habitual es una extinción de condominio. Mediante esta operación, uno de los copropietarios se adjudica el 100% del inmueble y compensa económicamente al otro por su parte.
La compensación puede hacerse pagando una cantidad, asumiendo deuda pendiente o combinando ambas fórmulas. Pero debe calcularse bien, teniendo en cuenta el valor real de mercado y la hipoteca pendiente.
Ejemplo sencillo:
- Vivienda valorada en 240.000 €.
- Hipoteca pendiente de 120.000 €.
- Valor neto aproximado: 120.000 €.
- Si cada uno tiene el 50%, la parte neta de cada uno sería 60.000 €.
En ese escenario, quien se queda la vivienda debería compensar al otro por su parte neta, salvo que existan otros pactos, deudas, pagos realizados o circunstancias que modifiquen el cálculo.
La extinción de condominio puede tener ventajas fiscales frente a una compraventa si se estructura correctamente. Puedes ampliar información en nuestra guía sobre extinción de condominio en Granollers.
EL PUNTO CRÍTICO: SALIR DE LA HIPOTECA
La extinción de condominio cambia la titularidad del piso, pero no te libera automáticamente del préstamo hipotecario.
Para salir de la hipoteca, el banco debe aceptar una novación hipotecaria o una operación equivalente mediante la cual consiente expresamente que dejas de ser deudor.
Si el banco no acepta, puedes encontrarte en una situación muy peligrosa: ya no eres propietario de la vivienda, pero sigues respondiendo frente al banco si la otra persona no paga.
Antes de firmar una extinción de condominio, hay que revisar:
- Si el banco acepta sacar a uno de los deudores.
- Si la persona que se queda el piso tiene solvencia suficiente.
- Si se necesitan avalistas.
- Si habrá cambio de condiciones del préstamo.
- Quién asume gastos de novación.
- Qué pasa si el banco se niega.
Nunca conviene firmar la salida de la propiedad sin haber negociado antes la salida de la deuda.
OPCIÓN 3: SEGUIR PAGANDO HASTA VENDER O ADJUDICAR
A veces la solución no puede ejecutarse de inmediato. Puede que la vivienda esté en venta, que el banco esté estudiando la novación o que todavía se esté negociando el convenio.
Mientras tanto, la hipoteca debe seguir pagándose. Lo recomendable es pactar por escrito un régimen provisional:
- Quién paga cada cuota.
- Desde qué cuenta se paga.
- Qué ocurre si uno no ingresa su parte.
- Cómo se compensarán pagos adelantados.
- Qué gastos se consideran comunes.
- Qué plazo máximo se fija para vender o adjudicar.
Este pacto provisional evita discusiones y permite reclamar con más claridad si una parte incumple.
MI EX NO PAGA SU PARTE DE LA HIPOTECA
Si tu ex deja de pagar su parte, el problema no desaparece. Si ambos sois deudores frente al banco, la entidad puede reclamar la cuota completa y el impago puede perjudicaros a los dos.
Si tú pagas el 100% para evitar problemas con el banco, debes conservar todos los justificantes. En muchos casos podrás reclamar a la otra parte las cantidades que has pagado por ella.
ACCIÓN DE REEMBOLSO
La acción de reembolso permite reclamar a la otra parte lo que has pagado en su nombre o por encima de lo que te correspondía.
Para preparar la reclamación, conviene guardar:
- Recibos de hipoteca.
- Extractos bancarios.
- Comunicaciones reclamando el pago.
- Convenio o sentencia, si existe.
- Escritura de propiedad y préstamo hipotecario.
- Prueba del porcentaje de cada uno.
No conviene dejar pasar años. Cuanto antes se documente y reclame, más fácil será defender la deuda.
MI EX NO QUIERE VENDER EL PISO
Si tu ex no quiere vender, no quiere comprar tu parte y tampoco acepta una solución razonable, puede ejercitarse la acción de división de cosa común.
Esta acción permite pedir judicialmente que se ponga fin a la copropiedad. Si el inmueble es indivisible, como ocurre con la mayoría de pisos, el procedimiento puede acabar con la venta del bien y reparto del precio o, en último término, con una subasta judicial.
La subasta no suele ser la mejor salida porque puede obtenerse un precio inferior al de mercado. Pero también es una herramienta de presión: muchas personas que bloquean la venta cambian de actitud cuando entienden que su negativa puede perjudicar económicamente a ambos.

¿QUÉ PASA SI LA CASA VALE MENOS QUE LA HIPOTECA?
Este escenario se conoce como patrimonio negativo. Ocurre cuando el valor de mercado de la vivienda es inferior a la deuda hipotecaria pendiente.
En estos casos, vender el piso puede no ser suficiente para cancelar la hipoteca. Tras la venta, todavía podría quedar deuda pendiente con el banco.
Las opciones deben estudiarse con cuidado:
- Negociar con el banco una reestructuración.
- Valorar una dación en pago si la entidad la acepta.
- Mantener temporalmente la vivienda hasta mejorar la situación.
- Revisar si uno puede asumir la hipoteca con garantías.
- Negociar un acuerdo interno de pago mientras se evita el impago.
Aquí es especialmente importante no dejar de pagar sin estrategia, porque una ejecución hipotecaria puede agravar el problema.
¿Y SI HAY HIJOS MENORES?
Cuando hay hijos menores, la vivienda familiar debe analizarse dentro del procedimiento de familia. Puede atribuirse el uso de la vivienda a uno de los progenitores, especialmente si se considera necesario para proteger el interés de los menores.
Pero, de nuevo, el uso de la vivienda no equivale a liberación automática de la hipoteca. Puede ocurrir que una persona no viva allí y aun así siga obligada frente al banco.
Por eso, en divorcios con hijos, el convenio regulador debe coordinar:
- Custodia y plan de parentalidad.
- Uso de la vivienda familiar.
- Pago de hipoteca.
- Gastos de vivienda.
- Plazo para vender o adjudicar.
- Qué pasa si una parte incumple.
Si existe acuerdo, lo ideal es regularlo en un divorcio de mutuo acuerdo. Si no hay acuerdo, habrá que preparar una estrategia contenciosa.
ERRORES FRECUENTES EN DIVORCIO CON HIPOTECA A MEDIAS
- Creer que dejar de vivir en el piso elimina la obligación hipotecaria.
- Firmar una extinción de condominio sin salir de la hipoteca.
- No pactar quién paga mientras se vende la vivienda.
- No reclamar cuotas pagadas por la otra parte.
- Permitir que el conflicto se alargue años sin requerimientos.
- No revisar si hay patrimonio negativo.
- No documentar pagos, gastos e impagos.
- Vender deprisa sin calcular deuda, impuestos y gastos.
- No negociar previamente con el banco.
- Confundir convenio de divorcio con modificación del préstamo hipotecario.
¿Tu ex no paga, no vende o no quiere salir de la hipoteca? Escríbenos por WhatsApp y revisamos escritura, préstamo, pagos y opciones para desbloquear el piso.
CÓMO TE AYUDA GARCÍA DEGÀ ADVOCATS
Un divorcio con hipoteca a medias no es solo un problema familiar: es también una operación patrimonial y bancaria. Una mala decisión puede dejarte vinculado a una deuda durante años.
En García Degà Advocats podemos ayudarte a:
- Revisar escritura de propiedad y préstamo hipotecario.
- Analizar porcentajes de titularidad y deuda.
- Preparar convenio regulador con medidas sobre vivienda e hipoteca.
- Negociar venta, adjudicación o extinción de condominio.
- Coordinar la operación con notaría y banco.
- Reclamar cuotas de hipoteca pagadas por la otra parte.
- Requerir formalmente a quien bloquea la venta.
- Presentar demanda de división de cosa común si no hay acuerdo.
- Evitar que firmes una salida de la propiedad sin salir de la deuda.
Atendemos en Granollers, Vallès Oriental y también online cuando el asunto lo permite.
PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE DIVORCIO E HIPOTECA
¿Tengo que pagar la hipoteca si no vivo en la casa?
Si sigues siendo deudor frente al banco, sí puedes seguir teniendo responsabilidad por la hipoteca. Otra cosa es que internamente puedas reclamar o pactar un reparto distinto con tu ex.
¿La sentencia de divorcio me saca de la hipoteca?
No por sí sola. Para quedar liberado frente al banco, la entidad debe aceptar expresamente una novación o modificación del préstamo.
¿Puede mi ex quedarse el piso y sacarme de la hipoteca?
Sí, si se pacta correctamente la adjudicación o extinción de condominio y el banco acepta liberarte del préstamo. Sin aceptación del banco, el riesgo continúa.
¿Qué pasa si mi ex no paga su mitad?
Si tú pagas para evitar problemas con el banco, puedes reclamarle las cantidades que correspondían a la otra parte, siempre que puedas acreditarlas.
¿Puedo obligar a vender el piso?
Si eres copropietario y no hay acuerdo para vender o adjudicar, puedes valorar una acción de división de cosa común. Nadie está obligado a permanecer indefinidamente en una copropiedad.
¿Qué es mejor: vender o hacer extinción de condominio?
Depende. Si ninguno quiere quedarse la vivienda, vender puede ser lo más limpio. Si uno quiere quedarse el piso y puede asumir compensación e hipoteca, la extinción de condominio puede ser más adecuada.
¿Qué pasa si la vivienda vale menos que la deuda?
Hay que negociar con el banco y estudiar alternativas. Vender puede no cancelar toda la deuda, por lo que conviene analizar la situación antes de tomar decisiones.
¿Necesito abogado?
Es muy recomendable. No se trata solo de divorciarse, sino de coordinar propiedad, deuda bancaria, impuestos, convenio y posibles reclamaciones entre las partes.
CONTACTA CON ABOGADOS EN GRANOLLERS PARA DIVORCIO CON HIPOTECA
Si te separas y tenéis una hipoteca a medias, no firmes nada sin revisar primero escritura, préstamo, titularidad, deuda pendiente y posibilidades reales de salir del banco.
En García Degà Advocats estudiamos tu caso y te ayudamos a escoger la mejor vía: venta, extinción de condominio, negociación bancaria, reclamación de cuotas o división judicial.
No ofrecemos consultas gratuitas. Te daremos una valoración profesional de riesgos, costes y estrategia antes de iniciar cualquier trámite.